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Las infancias Trans tienen derecho a tener una vida de igualdad, entrevista a Tania Morales

10 agosto del 2020 Judith Flores Mujer lesbiana, periodista y activista LGBTTTI En un hecho legislativo inédito, el pasado viernes 24 de julio, el Congreso de la CDMX no sometió a votación un dictamen que lleva 9 meses congelado. Algo que, a decir de Tania Morales, abogada, activista, presidenta de la Asociación por las Infancias transgénero A.C. y cofundadora de la Red de Familias Trans, es muestra que los grupos parlamentarios conservadores lograron bloquear la iniciativa hasta septiembre próximo, cuando el Congreso local reanude actividades, y ojalá (la reforma) se deje de manejar “como moneda de cambio en la pelea política entre partidos”.

En entrevista, la también ex presidenta de la Comisión del Desarrollo Integral de la Niñez del Primer Parlamento de Mujeres de la CDMX, nos explica la importancia de que les niñes trans puedan modificar su acta de nacimiento a través de un procedimiento administrativo y no uno judicial que viola claramente sus derechos humanos, además de hablar sobre su experiencia de vivir en dos mundos diferentes en el antes y después de que su hije Luis obtuviera la primera acta de nacimiento de una infancia trans en nuestro país y se desatara “una carambola” de impacto internacional.

Judith Flores: El dictamen está congelado. ¿Qué más viene? ¿Qué más se puede hacer?

Tania Morales: Ya agotamos las peticiones, en la vía legislativa no hay algo más que como familias, como sociedad civil, podamos hacer. Hemos ejercido muchísima presión y esta no ha resultado. Lo que tenemos es la recaudación de firmas en change.org (van 29,500 al cierre de esta edición). Vamos a entregar esas firmas a la diputada Isabela Rosales, presidenta de la mesa directiva y al diputado Eduardo Santillán (presidente de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia) que básicamente es de quien depende que se vote o no la iniciativa.

También hemos pensado agotar otras maneras: solicitamos a la Comisión de Víctimas que no exista una repetición. Al pedir una no repetición es que se solicita una modificación a la legislación, por la discriminación que hay por edad. Vamos a intentarlo, es algo que no se ha hecho pero procuraremos que por esta vía se pueda presionar al Congreso. Estamos un poco como atades de manos. Los que sí se pueden seguir haciendo son los amparos.

JF: ¿Cuál o cuáles son las barreras que ha afrontado esta iniciativa? ¿Consideras que hay una mayor resistencia de los legisladores que de la sociedad?

TM: No es un tema de la sociedad. Más bien es un tema político. Lo que yo he percibido es que los bastiones conservadores siempre están pugnando porque los grupos que nunca han recibido un trato igualitario permanezcan sin conquistar sus derechos. Por ejemplo el voto de la mujer, las poblaciones indígenas que puedan votar también o que tengan condiciones de acceso a la educación y a la salud respetando sus orígenes, el matrimonio igualitario, el reconocimiento de hijos de madres lesbianas, adopción en familias homoparentales, aborto, son temas que siempre han defendido con esta idea de conservar poder. Y digamos que cuando hablamos de infancias trans es como lo último que dejarían que fuera libre. El que la infancia tenga la posibilidad de reconocerse con una identidad de género distinta pues es una locura. Hay una presión muy fuerte contra la reforma por parte del PAN, el PES que incluso está dentro de Morena, FRENA y de la Sociedad de Padres de Familia. ¡De los padres! Las madres no. Con la población en general, cuando tu tratas con personas…sociedad común, pueden tener sus reservas con el tema, pero al explicarles las cosas, ¡listo!, lo entienden perfectamente.

JF: ¿Entonces no es cierto que los legisladores no entiendan que no se trata de tratamientos hormonales ni cambios físicos para los niños? ¿Ese es un argumento falso?

TM: ¡Exacto! Porque hemos ido como 5 veces al Congreso a platicar diputada por diputada, diputado por diputado. Hemos trabajado con ellos desde el ámbito legal, desde las familias, incluso han ido adolescentes a darles sus testimonios de viva voz. Hemos hecho 6 foros que han quedado grabados. Les hemos entregado cartas. La Comisión de Derechos Humanos les ha mandado fundamentación a cada une de las diputadas y diputados; el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) les mandó a cada uno justificación de por qué sí y qué hay que hacer, de qué se trata y de qué no. La realidad es que se están negociando otras cosas que no es justamente la reforma, son cuestiones entre los partidos políticos y esta es una de las fichas de cambio. Es decepcionante, porque este es el primer Congreso de la CDMX y todes estamos esperanzades que sí se legislara al servicio de la sociedad. Además eso es algo que no pasa en los Congresos, en general se hace un dictamen y de inmediato se vota. Acaba de pasar con terapias de conversión. La iniciativa llevaba dos años de presentada y no se había dictaminado. Se dictaminó y a la semana y media se votó. Es increíble, porque incluso la propia Constitución de la CDMX reconoce el derecho a la identidad de género.

JF: ¿Cuántos niñes saldrían beneficiados de la aceptación de esta iniciativa?

TM: A corto plazo quizá unas 200 familias pudieran hacerlo, pero la realidad es que la población es muchísimo más grande. Se considera que 1.6% de la población mexicana son personas con identidad de género no normativas. En La Encuesta infantil y juvenil de 2018, se encuestaron a 5 millones de niñes y adolescentes y de ahí se conoce que hay alrededor de 86 mil que no se viven con el género que se les asignó al nacer. El número es difícil de determinar porque habrá quien pueda nombrarse desde muy joven, habrá familias que detecten que tienen hijes trans desde muy pequeños y también está el proceso, primero de saber que está bien y no hay que corregir nada y, segundo, saber que es su derecho.

JF: ¿Cuántas familias han solicitado cambio de acta por la vía judicial y cuántas han procedido con amparos?

TM: Después de mi hijo, hubo otros 4 amparos y ahorita hay 19 solicitados. Cuando se acercan las familias a nosotros les recomendamos que no se vayan por el proceso judicial porque el juicio es contrario a derechos humanos. Conozco familias que lo han aceptado, pero no debiera ser así. Imagínate, ¿Cuál será el “generómetro” de la persona que juzga qué tan mujer o qué tan hombre es el niñe o adolescente a la vista de quién? ¿Dependiendo de qué cosas? Es un sin sentido.

JF: Y en tu caso con tu hijo, ¿Cómo fue ese antes y después de la existencia de esa acta y la comprensión de lo que estaba sucediendo?

TM: El antes y el después para mí es una experiencia de vivir en mundos diferentes. Yo, antes de mi hijo, no sabía que existía la identidad de género. En el antes quizá yo vivía una vida “tranquila” pero en realidad lo que tenía era una venda en los ojos. Ahora veo el mundo con otra mirada. Es inevitable acabar en el feminismo, por ejemplo. También pude ver la cantidad de injusticias que existen para muchas personas. No sabemos los privilegios con los que vivimos. Darse cuenta de eso es muy impresionante y eso es lo que me llevó al activismo. Cuando comencé por esta historia, no encontré ninguna organización como la que fundamos, pero me acerqué a personas trans, a organizaciones donde chiques trans apoyan a personas trans y hablé con personas trans adultas. De primera mano aprendí sobre sus necesidades y estuvo mucho mejor que irnos solas.


Respecto al acta, sí hay un antes y después impresionante. No sólo por Luis. Sentir que él está como blindado jurídicamente con sus documentos para mí es muy importante, porque nadie le va a decir no puedes seguir estudiando, no puedes salir del país porque no eres quien aparece en tu pasaporte o tu nombre no coincide.

Pero el antes y después es importante porque implica el abrirles camino a las demás personas. Nunca antes un menor de 18 años había solicitado un amparo. Tras obtenerlo, él fue la primera persona que pudo hacer el procedimiento administrativo de modificar su acta solito, sin que fuera su mamá o su papá con él. Eso para las personas trans y su histórica lucha es algo muy significativo porque es como dejarle al mundo claro que conocemos nuestros derechos, no nos van a regalar nada. JF: ¿Cómo percibes el impacto de la reforma que impulsan las hijes trans y sus familias?

TM: Esto más que una reforma es un movimiento, un movimiento en el que las familias, específicamente las mujeres nos estamos uniendo al movimiento de las disidencias y diversidades y entonces estamos trabajando en conjunto, para hacer un mejor mundo. Y es que se ha dado una unión grande. Recuerdo que hace 2 años, cuando me acerqué a la Coalición Mexicana LGBTTTI+ al principio me decían ¿¿¡¡¡quééé!!??? ¿¿¡¡Infancias trans!??? ¡¡Nooo!! Nadie de la comunidad quería trabajar con infancias porque en general el rumor que se difundía y se difunde es que las personas de la diversidad quieren mal influenciar a les niñes. Al principio había un genuino temor a que justamente cayeran los conservadores y dijeran: “¿¡Por qué están haciendo esto!? Pero ahora ya tengo muchas amistades activistas y ya hasta co-coordino el área de asuntos legislativos de la coalición.

JF: ¿Cuáles son las necesidades de las infancias trans?

TM: Hay mucho por hacer. Por ejemplo que en todas las escuelas las niñes puedan ser libres y tratados con igualdad; que todos los niñes puedan ser atendidos con pronombres necesarios tengan acta de nacimiento o no, y lo que queremos es niñas, niños, niñes, que cuiden su salud, que quieran ir al doctor si se sienten mal o que sepan que la salud es como el estado de bienestar, no es sólo la ausencia de enfermedad. Sobre lo legal: unificar sus documentos, pasaporte, la CURP, el registro de salud, los certificados de estudios…no hay procedimientos establecidos para eso.